22 de Abril de 2022

Ninguna ambición merece la vida de un perro

No hace mucho que unas imágenes, durante la erupción del volcán de La Palma, nos llegan al corazón. Eran unos podencos canarios atrapados por la lava sin comida ni agua y que unas personas anónimas acabaron rescatando.

Pero cuantos otros animales no serían víctimas de las llamas, de la lava, del miedo en su huída.

Muchas personas lloraron la pérdida de sus animales y otros muchos lloramos por sentimientos hacia ellos de la misma manera que lloramos la pérdida de propiedades y plantaciones de los palmeros.

Pero quizá al ver a perros y otros animales domésticos o salvajes corriendo hacia ningún lugar, o vagar hacia el encuentro de un corazón que les dé compañía y cobijo, nos sobrecoge.

Nadie se olvida de sus hijos o sus padres, pero los animales ya es otra cosa que no todos saben poner en el mismo nivel.

En este momento, después de haber pasado una pandemia, nunca podríamos haber imaginado que una guerra nos asaltaría. Las imágenes que llegan de Ukrania, la inesperada o anunciada guerra, solo puede que motivar en nosotros un desesperado grito por la paz.

Las desgarradoras imágenes de madres con sus hijos en busca de un cobijo de las bombas, los padres que se separan de sus familias, esos soldados que los han mandado a la guerra sin querer… y entre todos ellos animales de compañía asustados que corren con su familia o incluso algunos solos por las calles huyendo de las bombas tratando de encontrar a alguien que les quiera y les dirija hacia un lugar seguro.

Buscarmiperroperdido se pone en el lugar de aquellos que perdieron sus mascotas y de las mascotas que perdieron a sus dueños.

En este portal queremos gritar que ningún poder y ninguna ambición merece una vida, tan siquiera la de un perro, la de ningún ser vivo.

Me pongo en su lugar y siento una inmensa soledad en mi.

 

Por Cati Espinosa.